A pesar de los avances logrados, el INDET también enfrenta varios retos. Una de las mayores barreras sigue siendo la falta de infraestructura adecuada en muchas empresas, algo que ha sido particularmente evidente en compañías que, a pesar de contar con instalaciones de primer nivel como gimnasios y albercas, no logran motivar a sus trabajadores a utilizarlas.

«En lugares como la Volvo, nos hemos encontrado con gimnasios impecables que no se utilizan. El trabajador llega tarde y no tiene tiempo de hacer ejercicio antes de su jornada laboral, y después, está tan cansado que no le interesa», señaló Reyes, comentando que la cultura de trabajo debe transformarse para integrar el deporte como parte esencial de la rutina diaria.
Para abordar esta falta de motivación, el INDET ha implementado cursos de capacitación para que los mismos trabajadores sean los encargados de organizar actividades recreativas dentro de sus centros laborales. Estas incluyen desde juegos grupales hasta ejercicios físicos sencillos, diseñados para reducir el estrés y promover la salud.

«Lo que estamos logrando es enseñarles que, aunque sea por 10 minutos, pueden hacer actividad física, lo que ya es una ganancia», comentó el profesor Reyes.
Sin embargo, la falta de recursos sigue siendo un desafío.

A pesar del apoyo de la CONADE y otros aliados como el Congreso del Trabajo, el financiamiento para eventos y programas sigue siendo limitado. «El gobierno da un apoyo que no es suficiente, pero nosotros tratamos de complementarlo con las cuotas de inscripción que los sindicatos o las empresas cubren», explicó. A pesar de estas limitaciones, el INDET sigue buscando formas de hacer crecer sus programas, incluyendo nuevas iniciativas de apoyo a trabajadores con capacidades diferentes.

Un futuro inclusivo: hacia una sociedad más sana y unida
A largo plazo, el INDET planea seguir expandiendo su enfoque hacia los jóvenes, con la esperanza de crear una versión más inclusiva de los Juegos Nacionales de los Trabajadores.

«Queremos juntar a los hijos de los trabajadores, y en un futuro tener unos Juegos Nacionales donde participen tanto los trabajadores como sus hijos. Un evento donde todos se integren y compartan la experiencia del deporte», compartió Reyes con entusiasmo.
Este modelo de integración familiar en el deporte no solo busca mejorar la salud física, sino también fortalecer la unidad social. «El deporte une, fortalece la unidad familiar y social. Es algo increíble ver cómo los papás apoyan a sus hijos en los Juegos Nacionales», concluyó el profesor Reyes, con la certeza de que el trabajo conjunto, entre el INDET, los sindicatos, las empresas y el gobierno, es la clave para lograr una sociedad más sana, activa y cohesionada.