Con el brillo de las alfanar —antorchas decorativas— y el perfume del incienso de mirra que evocaba los antiguos zocos de Oriente, el pasado sábado 15 de noviembre se celebró, entre júbilo y entusiasmo, el cumpleaños de la reconocida y querida locutora, conductora, actriz y Reiki Master Esmeralda Burgoa, quien además festejó con orgullo la conclusión de sus estudios en homeopatía, logro que compartió con sus invitados entre abrazos y felicitaciones.

Ataviados “a la usanza árabe”, como lo pidió la anfitriona, familiares y amigos fueron llegando gradualmente a la majestuosa reunión. Cada uno portaba un obsequio cuidadosamente elegido, símbolo del afecto y admiración hacia la homenajeada en esta velada digna de un majlis —salón de celebración—.
El ambiente, impregnado de música árabe, bebidas de bienvenida y bocadillos, se tornó aún más festivo cuando comenzó a servirse la carne asada, acompañada de vino tinto que animó los brindis iniciales. Entre charlas, risas y el tintinear de las copas, la tarde avanzaba como un auténtico cuento oriental.

Esmeralda, radiante como una auténtica sultana, recibía a cada invitado con calidez, mientras las bebidas espirituosas fluían y la energía del festejo iba en aumento. Sus guapas sobrinas imprimieron un toque de juventud y alegría al ritmo de la música, dando ese “shot” de vitalidad que encendió aún más el espíritu del encuentro.
El punto culminante de la celebración llegó cuando la cumpleañera sorprendió a todos con una encantadora danza árabe, demostrando —una vez más— su pasión por los ritmos orientales y despertando los aplausos que resonaron como un auténtico escenario.
Luego vino un momento especialmente emotivo: el cantante Rockberto Hernández interpretó dos temas en honor a Esmeralda, además de las tradicionales mañanitas, antes de la esperada partida del pastel, entre porras, buenos deseos y el inevitable coro de felicitaciones.
La velada estuvo engalanada también por la presencia de Rocío Noriega Licenciada en Gastronomía ataviada como una reina árabe, así como del periodista Nehemías Martínez. Y no pasó desapercibido Christian González artista plástico, un joven galán que se mantuvo muy cerca de la festejada… ¿acaso será el afortunado que conquistó el corazón de la cumpleañera? Quizá pronto lo sabremos.
Así transcurrió la noche, en un ambiente mágico, envolvente y festivo, como si se tratara de una celebración salida de Las mil y una noches, donde cada detalle brilló con el encanto del Oriente y con la alegría de celebrar a una mujer admirada, talentosa y plena.