Por David Landgrave Castillo
A raíz de la declaración conjunta de 12 países latinoamericanos junto con los Estados Unidos de América en la conferencia de las Américas contra los carteles, en la cual se pactó conformar un ejército multinacional para combatir al crimen organizado y específicamente a los carteles del narcotráfico y cuyo epicentro, dicho por el señor Donald Trump, se encuentra en territorio mexicano, se encienden las alarmas para el régimen que encabeza Claudia Sheinbaum y sobre todo se abre un escenario en el cual el canciller Juan Ramón de la Fuente habrá que demostrar sus habilidades diplomáticas para contener esta embestida.
Ha llegado el momento en el cual el canciller y el gabinete de política exterior que depende de la doctora Claudia Sheinbaum tendrán que mostrar todas sus capacidades de negociación internacional en todos aquellos foros en donde los países latinoamericanos sean parte, a efecto de evitar una escalada militar o una intervención en territorio mexicano ya que detrás del combate al narcotráfico también se presenta para los Estados Unidos la posibilidad de apoderarse de recursos naturales y más específicamente de las tierras raras que son fundamentales para el desarrollo Tecnológico del presente siglo, como los yacimientos de litio que se encuentran en Sonora, que no son los únicos recursos que pueden ser atractivos tanto para los Estados Unidos como para sus socios que han pactado la conformación del ejército multinacional anticarteles.
Así las cosas, habrá que ver la verdadera dimensión política del canciller. Llegó su hora de brillar o renunciar.