GR Medios: Martha Hernández Martínez & Marco Antonio Rodríguez
Ciudad de México.- En el marco del tradicional Viernes Espectacular del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), la Arena México se convirtió en el escenario de un acontecimiento histórico al reunir a importantes figuras del deporte internacional y rendir homenaje al legado de una de las personalidades más influyentes en la historia de la lucha libre mexicana.
Durante la magna función, el Dr. Rafael Santonja, presidente de la International Federation of Bodybuilding and Fitness (IFBB), acompañado por Marco Antonio Cabezas, vicepresidente de la Federación Mexicana de Fisicoconstructivismo y Fitness y de la Confederación Deportiva Mexicana, encabezó una ceremonia especial en la que fue entregada la IFBB Medal of Honor al licenciado Salvador Lutteroth Lomelí, en reconocimiento a su invaluable aportación al desarrollo y fortalecimiento de la lucha libre mexicana.

La distinción representa uno de los más importantes reconocimientos que otorga la IFBB a personalidades cuya trayectoria ha trascendido fronteras y contribuido significativamente al deporte y la cultura física.
La ceremonia contó además con la presencia del ingeniero Eduardo Ávalos, del secretario general del Comité Olímpico Nicaragüense, Juan Santiago Estrada, quienes fueron testigos de este momento significativo para el deporte mexicano.
Durante el acto protocolario se destacó la estrecha relación que existe entre el fisicoculturismo y la lucha libre profesional, disciplinas que comparten valores como la disciplina, la preparación física, la constancia y el compromiso con la excelencia deportiva.

La presencia de destacados dirigentes internacionales en la llamada Catedral de la Lucha Libre refrendó el prestigio que el Consejo Mundial de Lucha Libre mantiene a nivel global, así como el legado impulsado por la familia Lutteroth, cuya visión convirtió a la lucha libre mexicana en un referente internacional.
Con este reconocimiento, la IFBB, la Federación Mexicana de Fisicoconstructivismo y Fitness y la CODEME no sólo honraron la trayectoria de Salvador Lutteroth Lomelí, sino también la historia y tradición de una empresa que durante más de nueve décadas ha sido pilar fundamental del deporte espectáculo en México.
La ceremonia quedó grabada como uno de los momentos más significativos de la velada, fusionando en un mismo escenario a dos grandes expresiones deportivas: el fisicoculturismo internacional y la lucha libre mexicana.