- Dentro del festival “México de Mis Sabores” del 25 al 30 de junio
Ciudad de México.- El aroma de la barbacoa, el maíz recién cocido, los chiles secos y las hojas de plátano envolviendo un monumental zacahuil marcaron el inicio de “El Corazón del Sabor”, la nueva etapa del festival “México de Mis Sabores”, donde Hidalgo funge como anfitrión del 25 al 30 de junio, llevando a Campo Marte la riqueza culinaria que ha convertido al estado en uno de los grandes referentes gastronómicos del país.
En el recinto ubicado junto al Auditorio Nacional, miles de visitantes comenzaron un recorrido por los sabores del centro de México, con la participación de Estado de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala e Hidalgo, entidad que encabeza esta semana dedicada a las tradiciones culinarias rumbo al Mundial de 2026.

La inauguración contó con la presencia de la secretaria de Turismo del Estado de Hidalgo, Liz Quintanar, quien destacó que la gastronomía hidalguense representa una de las mayores fortalezas culturales y turísticas de la entidad. Durante el recorrido mostró a los asistentes el proceso de elaboración del zacahuil, considerado uno de los tamales más grandes de México y símbolo de la región Huasteca.
El zacahuil, preparado con masa martajada, chile, especias y carne de cerdo o guajolote, envuelto en hojas de plátano y cocido durante largas horas en horno de leña, es una receta ceremonial que reúne a familias enteras alrededor de la cocina y refleja la herencia indígena que aún permanece viva en Hidalgo.

Junto a este emblemático platillo, el estado presenta una muestra de los sabores que han dado identidad a su cocina. Los visitantes pueden degustar los tradicionales bocoles, pequeñas gorditas elaboradas con masa de maíz rellenas de frijol, chicharrón, queso o carne; la famosa barbacoa de borrego cocida en horno de tierra y acompañada de su consomé; el ximbó, carne marinada envuelta en pencas de maguey y cocinada lentamente bajo tierra; además de los célebres pastes, legado de los mineros ingleses que hoy forman parte del patrimonio gastronómico hidalguense.

La riqueza culinaria del estado también incluye ingredientes únicos del Valle del Mezquital y la Sierra Hidalguense, como los escamoles, conocidos como el “caviar mexicano”; los chinicuiles, gusanos del maguey preparados en salsa o fritos; además de los mixiotes, elaborados con carne marinada envuelta en la membrana del maguey, y los tlacoyos, las enchiladas de cecina, los quelites y las salsas elaboradas en molcajete con ingredientes de temporada.
Cada platillo cuenta una historia. Detrás de ellos están las manos de cocineras y cocineros tradicionales que conservan técnicas ancestrales como la nixtamalización, la cocción en hornos de tierra, el uso del metate y el comal de barro, conocimientos transmitidos de generación en generación que hoy forman parte del patrimonio cultural de Hidalgo.

La presencia hidalguense en “México de Mis Sabores” no solo busca deleitar el paladar de los asistentes, sino también posicionar al estado como un destino gastronómico de primer nivel. La cocina se convierte así en una herramienta para impulsar el turismo, fortalecer la economía de las comunidades y proyectar al mundo la riqueza cultural de la entidad en el marco de las actividades previas al Mundial.
Durante esta semana, Campo Marte se transforma en un escaparate donde la tradición se sirve en cada plato. Entre aromas de barbacoa, maíz, chile y maguey, Hidalgo demuestra que su gastronomía es mucho más que comida: es historia, identidad, territorio y orgullo mexicano.
Con cada bocado de zacahuil, cada cucharada de consomé y cada bocol recién salido del comal, el estado invita a los visitantes a emprender un viaje culinario que comienza en la mesa y termina en el deseo de conocer los pueblos, mercados y cocinas donde nacen algunos de los sabores más auténticos de México. #HidalgoTieneAlgo #MéxicoDeMisSabores #MundialSocial