Puebla, Pue. Como parte de la consolidación de la Capital de la Tecnología y Sostenibilidad, el Gobierno del Estado presentó los avances de uno de los proyectos estratégicos que dará vida a este polo de desarrollo: la Oficina de Transferencia de Tecnología, un espacio que buscará convertir el conocimiento científico en soluciones innovadoras con impacto económico y social.
Durante la presentación, se explicó que este proyecto forma parte del plan integral impulsado por el gobernador Alejandro Armenta para rescatar una zona que anteriormente permanecía en el abandono y transformarla en un ecosistema abierto, incluyente y accesible para universidades, empresas, investigadores, emprendedores y ciudadanos de toda la entidad.
La Oficina de Transferencia de Tecnología funcionará como un puente entre la academia, la industria, el gobierno y los inversionistas, con el objetivo de transformar investigaciones y desarrollos tecnológicos en productos, empresas y servicios capaces de llegar al mercado.

El complejo contará con laboratorios especializados, áreas de prototipado e innovación, espacios de capacitación y certificación, oficinas, zonas de coworking, salas de colaboración, laboratorios demostrativos y una vinculación permanente entre el sector académico y la iniciativa privada.
Durante la exposición se destacó que la innovación solo genera verdadero impacto cuando el conocimiento deja los laboratorios y se conecta con las necesidades de la sociedad. Como ejemplo se mencionó el desarrollo de Olinia, el automóvil eléctrico poblano, considerado un caso exitoso de colaboración entre distintos sectores que permitió concretar un proyecto de alta tecnología en un periodo de apenas 18 meses.
Asimismo, se informó que el recinto contará con espacios dedicados al desarrollo de startups, donde emprendedores, científicos, ingenieros y empresarios podrán generar alianzas estratégicas para acelerar proyectos tecnológicos con potencial comercial.
Otro de los componentes será una sala de exhibición permanente para mostrar al público los desarrollos tecnológicos creados por jóvenes talentos, además de un auditorio diseñado para realizar presentaciones de proyectos ante inversionistas bajo un esquema similar al de los llamados “pitch” empresariales, facilitando la obtención de capital para iniciativas con alto grado de innovación.

Uno de los espacios más innovadores será el Taller de Transición hacia la Electromovilidad, donde, en coordinación con el proyecto Olinia y la futura fábrica de baterías instalada en la Capital de la Tecnología y Sostenibilidad, se impulsará la electrificación de vehículos de micromovilidad utilizados como herramientas de trabajo, como bicicletas y triciclos empleados por pequeños comerciantes.
Los responsables del proyecto explicaron que el modelo de trabajo iniciará con la recepción de una idea, seguida por procesos de validación, vinculación, escalamiento e inmersión social, buscando que cada innovación genere beneficios directos para los sectores productivos antes de convertirse en una empresa con impacto económico.
Como muestra del potencial de esta iniciativa, fueron presentados dos proyectos desarrollados por estudiantes del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla.

El primero consiste en una silla de ruedas inteligente controlada mediante interfaces neuronales, capaz de desplazarse a través de gestos faciales, ofreciendo una alternativa para personas con movilidad severamente limitada. El Gobierno del Estado anunció que brindará acompañamiento para fortalecer el proyecto y facilitar su llegada al mercado.
El segundo desarrollo representa el primer producto surgido directamente de la Oficina de Transferencia de Tecnología: una proteína en formato de atole elaborada con amaranto poblano.
El alimento contiene 22 gramos de proteína por porción y está dirigido principalmente a adultos mayores que requieren complementar su ingesta diaria de este nutriente. Actualmente se encuentra en proceso de validación sanitaria ante Cofepris y podría comercializarse en aproximadamente seis meses.
Durante la presentación se destacó que Puebla produce el 61 por ciento del amaranto nacional, por lo que este cultivo fue elegido como base del proyecto para fortalecer la cadena productiva local.
Los responsables del desarrollo aseguraron que el nuevo producto supera en diversos indicadores nutricionales a suplementos comerciales ampliamente conocidos, al ofrecer mayor contenido proteico, vitaminas y ausencia de azúcar, además de un precio estimado de 18 pesos por porción, considerablemente menor al de productos similares disponibles en el mercado.
Finalmente, se informó que la tecnología desarrollada para la elaboración del atole proteico ya comenzó a transferirse a productores poblanos de amaranto, con el objetivo de generar una nueva industria de valor agregado que beneficie directamente al campo poblano y fortalezca la economía regional.
Con esta estrategia, el Gobierno de Puebla busca convertir a la entidad en un referente nacional de innovación tecnológica, emprendimiento y desarrollo sostenible, vinculando el talento de universidades y centros de investigación con las necesidades de la industria y la sociedad.