Ciudad de México, 15 de agosto de 2026.— Motores a todo volumen, tribunas abarrotadas, luchas, música, catrinas, una monumental bandera mexicana y la emoción de las carreras hicieron del segundo SpeedFest 2026 una auténtica fiesta familiar en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde miles de aficionados vivieron una jornada llena de adrenalina y entretenimiento.

El evento volvió a demostrar que el automovilismo puede convertirse en un gran espectáculo para toda la familia. Desde las primeras horas, el ambiente comenzó a calentarse en el legendario circuito capitalino, con aficionados recorriendo el paddock, disfrutando de los diferentes escenarios y acercándose a los imponentes autos y tractocamiones que protagonizaron la jornada.

¡Viva México! Así arrancó la fiesta
Uno de los momentos más emotivos de la inauguración fue la interpretación del Himno Nacional Mexicano, a cargo del cantante y actor Raúl Sandoval, quien puso la piel chinita a los asistentes al entonarlo acompañado por la escolta del Ejército Mexicano.
El protocolo tuvo además un espectacular ingrediente en el aire: la Armada de México, a través de su componente de aviación, participó con una monumental bandera mexicana, creando una postal que convirtió al Autódromo Hermanos Rodríguez en un escenario completamente tricolor.
La combinación entre el rugir de los motores, el Himno Nacional y la presencia de las Fuerzas Armadas provocó uno de los momentos más solemnes y emocionantes de esta segunda edición del SpeedFest.

Velocidad, adrenalina y podios
Pero una vez terminado el protocolo, llegó la hora de pisar el acelerador.
El público disfrutó de una intensa jornada de competencia con las diferentes categorías de la Súper Copa Roshfrans, donde los pilotos se entregaron al máximo sobre el asfalto del Hermanos Rodríguez.
Uno de los grandes protagonistas fue Paul Jourdain, quien tuvo un fin de semana perfecto al conquistar las dos carreras de la GTM Pro 1 y tomar el liderato del campeonato.
La emoción también llegó a los gigantes del asfalto. El Árabe Racing Team by Compass Blue hizo historia al conquistar un espectacular 1-2-3 en Tractocamiones, con Juan Cantú “El Árabe”, Santiago Tovar y Héctor Aguirre ocupando los tres lugares del podio.
La remontada de Cantú fue uno de los momentos más emocionantes de la jornada, pues después de arrancar desde el último lugar debido a un cambio de motor de emergencia, logró avanzar posiciones hasta quedarse con la victoria.

Tinieblas puso a vibrar la explanada
Y porque en el SpeedFest no todo ocurre sobre la pista, la explanada se convirtió en otro de los grandes puntos de reunión.
El legendario luchador Tinieblas fue el encargado de llevar el espectáculo de la lucha libre, regalando a las familias una dosis de golpes, máscaras, llaves y mucha emoción.
Entre motores y llantas, el público también pudo disfrutar de uno de los espectáculos deportivos más arraigados en la cultura popular mexicana.

Catrinas, música y una fiesta para todos
Uno de los elementos que le dio una identidad muy particular a esta edición fueron las bellas catrinas, que adornaron distintos espacios del paddock, las tribunas y los escenarios.
El ambiente fue completamente festivo: familias enteras recorrieron las instalaciones, aficionados se acercaron a los autos, disfrutaron de las actividades y aprovecharon cada rincón del SpeedFest para vivir una experiencia que mezcló automovilismo, cultura, deporte y entretenimiento.

La jornada llegó a su cierre con broche de oro cuando Luis Ángel “El Flaco” tomó el escenario para ofrecer un concierto que puso a cantar a los asistentes y convirtió el final del evento en una verdadera fiesta.
Con el público disfrutando de la música, las luces y el ambiente, el segundo SpeedFest 2026 bajó el telón dejando una sensación clara: fue mucho más que un día de carreras.

Fue una fiesta mexicana a toda velocidad, en la que el rugido de los motores convivió con la música, la lucha libre, las tradiciones, las catrinas y el orgullo nacional.
Con un lleno total y miles de aficionados que se marcharon satisfechos, el SpeedFest volvió a demostrar que el Autódromo Hermanos Rodríguez no solamente es una catedral del automovilismo, sino también un gigantesco escenario capaz de reunir a las familias en torno a una pasión compartida.
Velocidad, espectáculo, tradición y música: así se vivió el segundo SpeedFest 2026, una fiesta que dejó el acelerador a fondo y al público con ganas de más.