- Gobierno de Puebla desmiente categóricamente la versión; el gobernador asegura que no ha recibido ninguna notificación de autoridades estadounidenses
PUEBLA.— Una vez más, las redes sociales se convirtieron en el escenario para que el empresario y exfuncionario federal Simón Levy Dabbah lanzara una afirmación de alto impacto político, pero sin presentar hasta el momento documento, comunicado o prueba oficial que la sustente.
Este domingo 13 de septiembre, Levy publicó en su cuenta de X que supuestamente al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, le había sido retirada la visa de Estados Unidos.
La afirmación rápidamente comenzó a circular y a generar especulaciones; sin embargo, horas después el Gobierno de Puebla desmintió públicamente la versión y señaló que el mandatario estatal no ha recibido ninguna notificación relacionada con el retiro de su visa.

El propio Alejandro Armenta confirmó que no tiene conocimiento de alguna cancelación y sostuvo que su atención está concentrada en sus responsabilidades al frente del estado.
¿Información exclusiva o nuevamente una acusación sin sustento?
El episodio vuelve a colocar a Simón Levy en el centro de la polémica por utilizar las redes sociales para difundir señalamientos que, en este caso, no han sido acompañados de evidencia documental pública.
La pregunta periodística es inevitable: ¿de dónde obtuvo Levy la información para afirmar que Estados Unidos retiró la visa del gobernador de Puebla? ¿Otra Mentira?
Y aquí aparece un punto fundamental: una visa estadounidense es un asunto que corresponde a las autoridades de Estados Unidos. Por ello, afirmar públicamente que una persona perdió ese documento exige, cuando menos, una fuente verificable que permita distinguir una información real de una simple versión difundida en redes.
La contradicción que llama la atención.
El nuevo episodio resulta todavía más llamativo porque Levy ha tenido expresiones favorables hacia Armenta y su gobierno en publicaciones anteriores, lo que hace pertinente preguntar qué cambió en su postura y cuál es el motivo, ¿Político?, ¿Económico?, ¿Tener Reflectores?.

La crítica no está en cuestionar al gobernador —algo totalmente legítimo dentro de una democracia—, sino en presentar como hecho consumado una supuesta decisión de un gobierno extranjero sin mostrar la evidencia que la respalde.
En periodismo, una acusación no se convierte en verdad por el número de veces que se comparte en X, Facebook o cualquier otra plataforma.
La pregunta queda sobre la mesa: ¿Simón Levy tiene información privilegiada que todavía no ha mostrado o nuevamente estamos ante una acusación lanzada desde las redes sin pruebas suficientes?
En tiempos de desinformación, la diferencia entre una denuncia y una mentira no la determina quién grita más fuerte en redes: la determinan las pruebas.
Aquí un pequeño recuento de sus mentiras:
- Falsa ubicación internacional: Aseguró en videos y transmisiones en vivo que se encontraba libre y comiendo en un restaurante de Washington D.C. Sin embargo, se demostró que mentía; el mobiliario de sus transmisiones correspondía al Hotel Myriad en Lisboa, Portugal, donde fue retenido bajo medidas cautelares por una orden de la Interpol.
- Falsas investigaciones de EE. UU. contra políticos: Afirmó tener “listas secretas” que vinculaban al partido oficialista con el narcotráfico y que Andrés Manuel López Beltrán estaba bajo investigación de agencias estadounidenses por “huachicol fiscal”. La Embajada de Estados Unidos en México desmintió públicamente estas declaraciones.
- Falsos agentes del FBI: Se expuso de manera pública que Levy orquestó el montaje de personas que se hicieron pasar por oficiales del FBI, una mentira inducida con el fin de realizar manipulación mediática y legal.