Denuncian colapso de servicios, daños a propiedades y falta de respuesta de autoridades por proyecto de 62 departamentos; protesta afecta a usuarios de la Línea 6 del Metrobús
CIUDAD DE MÉXICO.— El conflicto por la construcción de un proyecto habitacional del Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI) en la colonia Lindavista volvió a escalar este martes, luego de que vecinos bloquearon la avenida Montevideo para exigir que se revise y, en su caso, se frene la obra ubicada en la calle Managua.
La protesta generó afectaciones a la circulación y a usuarios de la Línea 6 del Metrobús, debido al cierre de la vialidad. Medios locales reportaron el bloqueo durante la mañana de este 22 de septiembre.

Los habitantes sostienen que el proyecto, que contempla 62 departamentos, incrementará la presión sobre servicios que ya consideran insuficientes, particularmente el suministro de agua, drenaje, estacionamiento y vialidades.
De acuerdo con los vecinos, pese a que han sostenido reuniones con autoridades para plantear sus inconformidades, los trabajos no se han detenido, situación que —afirman— mantiene la preocupación entre quienes habitan en las inmediaciones.

Temen por sus viviendas y por la seguridad
Uno de los principales reclamos tiene que ver con las afectaciones que, aseguran, se han registrado durante los trabajos de construcción.
Los vecinos señalan que durante las labores fueron derribadas bardas y advierten que existe preocupación por la seguridad de quienes viven en propiedades colindantes, ante la posibilidad de que continúen registrándose daños.
El antecedente del conflicto se remonta al menos a 2023. Un documento del Congreso de la Ciudad de México registró entonces la preocupación vecinal por proyectos de vivienda en Lindavista y, específicamente, por un proyecto anunciado en Managua 714, inicialmente referido como un desarrollo de 56 departamentos y 18 espacios de estacionamiento. Los vecinos advertían desde entonces sobre posibles impactos en agua, drenaje, estacionamiento y movilidad.

De 56 a 62 viviendas: el reclamo por la densidad
El proyecto ha sido objeto de cuestionamientos vecinales desde hace varios años. En 2023, habitantes de la zona realizaron bloqueos para exigir información sobre la obra y reclamaron conocer los permisos, estudios y condiciones bajo las cuales se desarrollaría el proyecto.
La preocupación central ha sido el incremento de la densidad habitacional en una zona predominantemente conformada por viviendas unifamiliares.

Los habitantes sostienen que pasar de decenas de viviendas existentes en el entorno a incorporar un complejo con decenas de nuevos departamentos puede representar una presión adicional para la infraestructura hidráulica, drenaje y estacionamiento.
El propio Congreso capitalino documentó en 2023 que los vecinos advertían que los nuevos departamentos podrían agravar problemas que, según ellos, ya existían en materia de abastecimiento de agua y alcantarillado.

Denuncian daños a una propiedad particular
Uno de los antecedentes más delicados de la protesta corresponde a la denuncia de un vecino de la calle Managua, quien señaló que los trabajos de excavación para la cimentación del conjunto habitacional provocaron daños en una propiedad colindante.
De acuerdo con la denuncia difundida previamente, una retroexcavadora habría derribado un muro de aproximadamente seis metros de largo por 1.80 metros de alto. También se reportaron presuntas afectaciones eléctricas.
Los vecinos han cuestionado si existe un estudio adecuado de protección a colindancias que permita prevenir daños a los inmuebles ubicados alrededor de la obra.
Estas acusaciones corresponden a señalamientos de los afectados y requieren ser esclarecidas por las autoridades competentes mediante las inspecciones y dictámenes correspondientes.
El problema ya había llegado al Congreso
La inconformidad no es nueva. En 2023, el Congreso capitalino documentó las demandas de habitantes de Lindavista y señaló que el proyecto de vivienda en Managua era parte de las preocupaciones vecinales relacionadas con el crecimiento de desarrollos habitacionales en la colonia.
En aquel momento también se registraron cuestionamientos sobre el uso de suelo y la capacidad de los servicios para atender nuevos desarrollos.
Incluso existen antecedentes de bloqueos de Montevideo por este mismo conflicto. Un reporte de 2023 consignó que habitantes de Lindavista exigían información sobre un proyecto que entonces era referido como un edificio de ocho niveles y 56 departamentos.
El INVI cuenta con mecanismos para verificar sus obras
El propio Instituto de Vivienda de la Ciudad de México mantiene actualmente una plataforma para consultar obras financiadas por el organismo mediante el número de Director Responsable de Obra (DRO) y el Código de Obra Digital (COD). El INVI señala que estos datos permiten verificar el estatus del aviso de obra y también cuenta con un mecanismo para denunciar posibles obras irregulares.
Por ello, el reclamo de los habitantes de Lindavista coloca nuevamente bajo la lupa la necesidad de transparentar los permisos, características técnicas, densidad habitacional, estudios de protección a colindancias y capacidad de los servicios que respaldan el proyecto.
La protesta crece
Mientras los vecinos mantienen su rechazo a la obra, el bloqueo de este martes convirtió nuevamente el conflicto en un problema de movilidad para toda la zona.
La avenida Montevideo forma parte del corredor por el que circula la Línea 6 del Metrobús, por lo que el cierre impactó directamente la operación y movilidad de los usuarios.
Los habitantes de Lindavista buscan que las autoridades atiendan sus reclamos antes de que el proyecto avance más y, sobre todo, que se determine técnicamente si la infraestructura de agua, drenaje, vialidades y estacionamiento tiene capacidad para absorber las nuevas viviendas.
El conflicto, que arrastra antecedentes desde 2023, vuelve así al centro de la discusión: ¿puede una obra de vivienda social avanzar sin resolver primero las dudas de los vecinos sobre servicios, seguridad estructural, colindancias y permisos?
La respuesta corresponde a las autoridades competentes, que deberán revisar la documentación y, en su caso, realizar las inspecciones y dictámenes necesarios.